La quimérica inquilina
Llega todas las tardes hacia las 7 al bar y se pide una caña. Siempre se sienta en la silla alta de la esquina, frente al espejo. Parece que se citara consigo misma para desahogarse.
La segunda vez que vino, hará ya dos meses, me acerqué para ofrecerle una croquetica de las que hace mi Mary. La recibió encantada y se presentó como "la quimérica inquilina".
Como me pareció un nombre raro y largo, desde entonces la llamo Quimérica, no es menos raro pero si más corto. También consulté el significado de quimérica en el diccionario y resulta que es algo fabuloso, fingido o imaginado sin fundamento. Y me asusté. Pensé: será ésta una chica"fabulosa, fingida e imaginada sin fundamento" por mi?
A esta edad y después de tantos años tras esta barra es posible que empiece a alucinar, aunque les juro que yo no consumo más que un par de wiskicitos al día, nada de drogas.
Quimérica y yo nos hemos hecho coleguitas y esta chica tiene el don de hacerme conmover por las cosas que antes me parecían mariconerías. No piensen que le soy infiel a la Mary. Esta chica Quimérica es como yo mismo en versión chica. ¿Que raro no?. Pues en adelante seremos Quimérica y yo los que comentemos en esta cartelera electrónica nuestras impresiones del mundo.
¿Les apetece una historia, mientras les pongo una cañita?
Hablaremos del Limbo, por cierto... ¿creen que existe?
Foto por GI




dicenporahi dijo
Manolo, una caña, por favor!
Y una tapita! Y, sobretodo, una historia más!
Parece maja la tal Quimérica, ¿verdad?
Tú disfruta de su conversación, pero no te olvides de nuestra cita en 2010!
Un beso!
Anna.
12 Mayo 2007 | 02:15 PM